Parece ser que el origen del aceite de oliva se
remonta, en la zona entre los ríos Éufrates y Tigrís, allá por el año 4000
antes de Cristo. Injertando olivos de procedencia africana con otros orientales
a fin de obtener aceitunas de mayor tamaño.
Sin embargo, ya se conocían olivos en el Paleolítico
Superior (12000 a.C.) en un área comprendida entre Siria y Canaán, donde se
encontraron molinos de aceite en
excavaciones.
A Grecia llegó el aceite de oliva cuando conquistaron
Creta a mediados del segundo milenio antes de Cristo. Teniendo una gran
importancia, tanto religiosa como deportiva. Así dice su tradición, que Zeus
ofreció un retoño de olivo a los atenienses, y en las competiciones
gimnásticas, los atletas eran ungidos con aceite de oliva mezclado con cenizas.
A Italia, los griegos llevaron el aceite en el siglo
VII a.C. y los fenicios lo trajeron a la Península Ibérica hacia el siglo XI
a.C., así como a Marruecos y Cerdeña.
Curiosidad:
* El olivo más viejo de España se encuentra en Ulldecona (Tarragona), y parece ser que es del año 314 d.C.
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Imagen del periódico de la Vanguardia 18/06/2015 |
En la página web de la cooperativa San Isidro de Fuente Tojar (Córdoba), nos informa de las ventajas del aceite de oliva para la salud, y dice:
A partir de la década de los setenta, estudios científicos de distinta procedencia han ratificado, de manera concluyente, las propiedades del aceite de oliva para la reducción de las tasas de colesterol y la prevención de las enfermedades cardiovasculares del organismo.
Los beneficios que sobre la salud ejerce el aceite de oliva fueron reconocidas institucionalmente por el Senado estadounidense, que elevó la dieta mediterránea a la categoría de modelo alimentarlo. Desde ese momento, el aceite de oliva se convirtió en un producto dietético de lujo en el mercado estadounidense.
Firme en la defensa de sus convicciones, la dietética de vanguardia arremete en la actualidad contra las grasas de origen animal, cuyo excesivo consumo empobrece los hábitos nutritivos de numerosos países desarrollados. Finalmente, investigaciones de todo tipo han constatado la vinculación entre el consumo del aceite de oliva y la reducción de la tasa de mortalidad por arteriosclerosis e infarto de miocardio, así como la menor incidencia de ambas enfermedades entre colectivos habituados al consumo de pescado, verduras y aceite de oliva.
Pero el jugo de la oliva posee otras muchas virtudes, tales como prevención y tratamiento de las úlceras del aparato digestivo, estimulación del crecimiento óseo y favorece la absorción de calcio y mineralización de los huesos, resulta excelente contra el bocio, previene los efectos nocivos de la edad sobre las funciones cerebrales, actúa de lubricante de la sangre limpiando los residuos de las arterias, etc.